EL MATE ES UN ASCO

Sin duda, el único e inigualable amigo del hombre argentino es, entre otros, el mate.

Lejos de entrar en falsas simbologías patrióticas y frases hechas como “el mate es argentino”, “el mate nunca falla”; en días como hoy recobra su verdadero significado. ¿Acaso en tiempos de encierro no te aferrás a su cariño?, ¿en días de frío no se genera un vínculo y necesidad más fuerte?. Será el destino, la suerte o nuestra necesidad de amarlo en tiempos de soledad.

En esta pandemia escandalosa nos dicen que el mate no se comparte. Será que esta nueva metodología ha hecho que sea más propio, más personalista. Entonces significa que el amor y el apego ha crecido. Y pensar que cada tanto las almas en pena dicen “el mate es un asco”. Pobre de ellos. Pecado nacional, ni olvido ni perdón a esos bárbaros.

En este otoño solitario, penoso y angustiante debido a la cuarentena; los valientes y los débiles se aferran a esta bebida que por naturaleza es caliente, amarga y fuerte. Ese sabor que los hace sentir vivos, que les recuerda que no están solos en este mundo. A pesar de todo el mal vivido, siempre el mate te va a acompañar aún en tiempos de dolor y tristeza. ¡¡¡Un buen mate no es cualquier mate!!!